A casi un año del feminicidio de Maritza Espino, ocurrido en Uruapan, su familia enfrenta una nueva preocupación: que Luis Felipe “N”, expareja de la víctima y principal sospechoso del crimen, pueda continuar su proceso en libertad. El hombre promovió un amparo con el argumento de que requiere revisiones médicas periódicas por un padecimiento.
Diana Espino, hermana de Maritza, explicó que la familia teme que el detenido obtenga ese beneficio y pueda tomar represalias contra ellos. También expresó preocupación por la seguridad de las dos hijas de la víctima, quienes, aseguró, han vivido con miedo desde antes de la detención.
Maritza desapareció el 24 de noviembre de 2025 y cinco días después fue localizada sin vida dentro de un contenedor que flotaba en un río. Luis Felipe, padre de las dos niñas, salió de Uruapan con ellas y fue detenido posteriormente en Monterrey, luego de que las menores permanecieran desaparecidas durante más de 20 días. Las niñas fueron reintegradas con la familia materna.
Actualmente, Luis Felipe “N” está vinculado a proceso por desaparición forzada, violencia vicaria y secuestro agravado. Sin embargo, la FGE todavía no ha logrado imputarle el delito de feminicidio. La familia señala que él fue la última persona con quien Maritza tuvo contacto antes de desaparecer.
Diana también denunció presuntas amenazas e intimidaciones que, según dijo, han recibido a través de terceras personas, además de situaciones que considera revictimizantes durante las entrevistas con los abogados defensores. Aseguró que entregaron a la Fiscalía información sobre publicaciones en redes sociales que atribuyen al detenido, aunque reconoció que no tienen certeza sobre cuándo fueron grabadas ni quién las difundió.
